Los médicos no me daban esperanza, pero en un culto de oración Dios tocó mi cuerpo. Hoy soy testimonio vivo de su poder. Glorificado sea el Nombre del Señor.
Mi matrimonio estaba por terminar. Vinimos a esta iglesia por invitación de un hermano, y Dios transformó nuestro hogar. Llevamos 12 años sirviéndole juntos.
Salí de las drogas cuando pensé que no había salida. Cristo me rescató en un culto de jóvenes. Hoy sirvo en el ministerio de JAP.
Perdí mi empleo y no sabía cómo pagar la renta. La iglesia me sostuvo con amor y oración, y Dios abrió una puerta mejor. Él es Jehová Jireh.
Encontré mi llamado aquí. De joven perdido a diácono sirviendo al Señor. La familia de fe me enseñó quién soy en Cristo.
Perdí a mi esposo hace 3 años. La iglesia me rodeó con amor y oración. Hoy sé que no estoy sola — Dios es mi compañía constante.
Tu testimonio puede ser el milagro que alguien necesita escuchar hoy.
Your testimony could be the miracle someone else needs to hear today.
Enviar mi testimonio Share my story